VACACIONES

CON TUS HIJOS

Ya llegan las muy esperadas vacaciones de invierno. Uno de los desafíos para muchos papás que trabajan es pensar qué hacer con los niños en estos días en que no tienen clases o también se preguntan si es o no recomendable mantener las rutinas y hábitos. ¡Estos consejos pueden ayudarte!

ANTICIPA LOS CAMBIOS: Para el período de vacaciones es importante anticipar el lugar y/o personas con quienes se quedarán nuestros niños. Esto es importante para la sensación de tranquilidad de los adultos, pero también para la sensación de seguridad que necesitan niños y niñas. El saber qué pasará, cuándo pasará, donde estarán, quiénes los acompañaran, etc. les entregará a los chicos mayor seguridad y confianza, ya que un contexto más claro y predecible se traduce en un mundo interno más seguro y calmo.

FLEXIBILIZA LAS RUTINAS: En relación a las rutinas cotidianas de los niños, las vacaciones se convierten en un momento en el que ciertos hábitos y rutinas pueden flexibilizarse. Levantarse un poquito más tarde por las mañanas, dejar de lado los estudios y tareas, tener tiempo para jugar y hacer otras cosas que en el tiempo de clases no se alcanzan a hacer, salir de visitas a casas de otros amiguitos, etc. son posibilidades ciertas y recomendables en este período. Tené en cuenta que es un periodo de descanso necesario tanto para los niños como para los papás y esto se tiene que notar en la rutina.

RESGUARDÁ LAS NORMAS: Un punto importante (vinculado al punto anterior) es estar consciente de que tampoco debés desajustar sus horarios por completo. Es necesario que tu hija o hijo duerma las horas necesarias y que también respete al adulto que estará a su cargo. Según expertos, sí es bueno mantener a rajatabla ciertos horarios, como el de las comidas o el de acostarse.

GENERÁ ENCUENTROS: Otro aspecto central de las vacaciones invernales es que este tiempo se convierta en un momento para enriquecer la relación con nuestros hijos e hijas, pasando más tiempo con ellos, compartiendo más actividades en conjunto, mirándolos y escuchándolos más, y que ellos a su vez tengan la posibilidad de conocernos más a nosotros. Esto se puede hacer con pequeños gestos o iniciativas que no siempre requieren grandes acciones. La oportunidad que nos dan los niños en sus primeros años, es que no es tan importante a qué se juega sino con quién juegan, y cuál es el clima afectivo que se genera. Lo que buscan son emociones que les generen felicidad, cariño, y desafíen su curiosidad. Así, no es tan importante generar un “súper juego”, con muchos juguetes y grandes historias, sino crear -mediante simples actividades cotidianas- las instancias para compartir con ellos y entretenerlos. Por ejemplo, si estamos cocinando y no tenemos tiempo para “jugar”, podemos convertir el momento de la cocina en un juego e invitarlos a ser nuestros ayudantes: les ponemos un delantal, un gorro, y les vamos pidiendo que nos traigan la sal, nos pase una taza, nos ayuden a revolver la mezcla, etc. Si hacemos esto con alegría, niños y niñas tendrán una oportunidad para entretenerse y sentirse plenos y agradecidos.

FOMENTÁ LA CREATIVIDAD: Aprovecha estos días para que disfrute de talleres e intente cosas nuevas como tocar un instrumento, practicar algún deporte o arte marcial, asistir a talleres de cine para chicos o tomar clases de dibujo y pintura. Opciones sobran: ¡la imaginación es la clave!

AYÚDALO A VOLVER A CLASES: Todo tiene un final y poco antes de que terminen las vacaciones, es importante la preparación para la vuelta a la rutina. Los chicos manejan mejor los cambios cuando se los anticipamos, y por eso es conveniente ir informándoles del día de retorno al jardín o al grado, mostrárselos en un calendario, e ir conectándolos con los aspectos que ellos disfrutan y valoran: sus amigos, sus maestros, las materias y actividades que más disfrutan. De la misma manera, unos pocos días antes es beneficioso retomar rutinas de horarios de sueño y alimentación que pudieran haberse flexibilizado en el período de vacaciones.

TIP DIAQUE NO FALTE EL AIRE LIBRE. Aunque las vacaciones traigan días fríos, en una nota del diario La Nación el pediatra Mario Elmo, miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría, comenta que es recomendable que, bien abrigados, los chicos salgan a hacer actividades al aire libre. «Muchos padres temen que sus hijos se enfermen si los llevan en esta época a una plaza o a un parque, pero no es así, si el clima lo permite, porque en el aire libre no se reproducen los virus y bacterias», agrega. En la misma nota, la pediatra Celeste Celano apunta que «Hay que promover que estén al aire libre. Que alteren su rutina de alguna manera. Porque eso les sirve para despejar su mente. Los papás debemos estar atentos para que las vacaciones no sean tiempo de estar frente a las pantallas, que es lo que suele pasar cuando los chicos están encerrados en casa”.