TUS PIES Y EL VERANO

CÓMO PREPARARLOS

Se acabó la primavera, llegó el calorcito y con él, la temporada de sandalias! Ya sea que vayas a bailar, a una fiesta de casamiento o simplemente a caminar por la playa, estos consejos te ayudarán a sacar tus pies de las botas y zapatillas en las que se han escondido del frío y prepararlos para el verano en poco tiempo.

1. Hidratar, hidratar, hidratar. A medida que envejecemos, la piel de nuestros pies pierde aceites naturales y humedad, dejándonos con pies secos y agrietados y por ende más propensos a estar en contacto con el polvo, la arena, espinas, etc., todos residuos que pueden quedar atrapados en tu piel y aumentar así el riesgo de infección. Una humectación diaria evitará las grietas y servirá para prevenir este problema: al respect, recordá que en DIA contamos con Bonté, nuestra exclusiva línea de belleza y cuidado personal que incluye cremas, shampoo, acondicionadores, jabones, desodorantes, gel antibacterial, máquinas de afeitar y productos para el cuidado dental, entre otros

2. Evitá los talones secos. Humectá tus talones (luego de limpiarlos muy bien) todas las noches con loción o vaselina, y luego dormí con calcetines de algodón limpios para ayudar a mantener la humedad. Después de bañarte, una vez que tu piel esté seca, usá una piedra pómez para eliminar suavemente las células muertas de la piel de tus pies. También podés remojarlos en jugo de limón un par de veces por semana para ayudar a suavizar la piel.

3. Cortá tus uñas de la manera correcta. Hacelo en forma recta en vez de redondeada. Si las cortás en ángulo y en dirección a la piel, pueden convertirse en uñas encarnadas. En cuanto a las cutículas, correlas hacia abajo en lugar de cortarlas, ya que sirven como barrera para evitar que la suciedad y los desechos entren en tu piel.

4. Aclará las uñas opacas y amarillentas. Si siempre tenés las uñas pintadas, especialmente con colores oscuros, es posible que los pigmentos del esmalte las manchen. Para eliminar manchas y aclararlas, simplemente frotá una rodaja de limón sobre las uñas afectadas durante aproximadamente un minuto.

5. Aliviá los pies sudorosos. Si tus medias de algodón están húmedas por el sudor, sacátelos lo antes posible para que el aire circule por tus pies y disminuir el riesgo de infección por hongos. Si tus pies transpiraron en el gimnasio o por usar zapatos cerrados durante todo el día, tomá un baño lo antes posible. Un truco natural es echar agua caliente en una palangana con varias bolsitas de té, dejarlo enfriar, agregar un poco de agua helada y bañar tus pies allí durante 30 minutos. Repetí esto durante una semana: los taninos en el té negro pasarán su poder astringente a la piel y ayudarán a disminuir la producción de sudor.

6. Elegí las sandalias u ojotas adecuadas. Si tu plan es usarlas durante todo el verano, invertí en un par de buena calidad: las que se doblan por la mitad no brindan el soporte adecuado, lo que lo deja tus pies más expuestos a lesiones. Buscá sandalias con una suela que no se tuerza excesivamente y en lo posible hecha con materiales naturales, como el cuero suave. Si estás usando una sandalia con taco chino, probá con una plataforma más ancha y plana, y buscá suelas de goma para una buena tracción. Por último, asegurate de que tus sandalias te vayan bien: los dedos o los talones no deben quedar colgando de los extremos del zapato.

TIP DIA: Masajes, paso a paso. Según explica una nota del diario Clarín, los masajes en los pies son sumamente reconfortantes y reparadores y es posible aprender a realizarlos en casa, sin necesidad de un masajista profesional, para aliviar la sensación de cansancio y el estrés que sufren. Un masaje fácil de realizar es tomar una pelota de tenis (o similar), ponerla bajo la planta del pie descalza, y realizar movimientos sobre ella. Luego, introducí los dedos de las manos con suavidad entre los dedos de los pies y realizá pequeños y suaves movimientos ondulantes para restar tensión y relajar la zona. ¡Vas a notar la diferencia!