TRUCOS PARA QUE TU PERRO

APRENDA LIMPIEZA E HIGIENE

Si querés enseñarle a mantener la higiene a tu perro, ya desde cachorro es clave entrenarlo y educarlo; esto implica también que el animal aprenda normas simples de limpieza e higiene para mantener una buena convivencia en el hogar: ¡ya mismo te contamos cómo lograrlo!

 

Enseñale por dónde puede andar: No bien tu perro llegue a su nuevo hogar, hay que comenzar con el entrenamiento dentro de la casa, para que de esta forma se mantenga el orden y la higiene necesarios. Enseñarle qué lugares puede recorrer libremente y cuáles son los prohibidos es muy importante: por ejemplo, no subirse al sillón ni a la cama, pero sí caminar por el comedor, la cocina, el patio, el jardín, etc. Cuando es muy cachorro, empezá por limitar su espacio a una o dos habitaciones, para que la familia pueda vigilarlo y evitar que se meta en problemas.

Mostrale su lugar para comer: Es otro punto clave determinar el lugar donde estará el recipiente con el alimento de tu mascota y la frecuencia de su alimentación. La primera orden es fácil de aprender: cuando tenga hambre buscará su plato y siempre lo encontrará en el mismo lugar. Lo más difícil son los horarios, ya que -como todos sabemos- la mayoría de los perros siempre tienen hambre y si no encuentran la comida en su lugar habitual, la van a buscar por donde fuere. Por tal motivo debemos ser muy estrictos y procurar que solo reciba su comida en los horarios establecidos.

Mostrale dónde hacer sus necesidades: Otra vez, hay que buscar un rincon en la casa al cual pueda acudir siempre, lejos de su comida y bebida y de su cama y cubierto con papel de diario. Atención: tu perrito tal vez elija por su cuenta la zona que más le gusta para hacer sus necesidades; es cuestión de colocar el papel de diario donde el animal orine o defeque por primera vez. El rincón puede estar en el patio, jardín, terraza o balcón (o un lavadero si estás en un depto.), o bien en el exterior durante sus salidas. Un detalle: los perros suelen deponer después de comer y beber, al despertarse o después de jugar, así que se puede hacer coincidir las salidas con estos momentos.

Enseñale cómo hacer sus necesidades: Usá el mismo comando simple, como «rápido» o «baño», justo antes de que el cachorro orine: una orden breve es más reconocible. También podés recompensar a tu perrito cuando vaya al baño con una golosina o elogios, para hacerle saber que aprobás su conducta. Si ocurre un accidente, no castigues a tu cachorro, todavía está aprendiendo; simplemente limpiá la mancha con un producto sin amoníaco.

Mostrale cómo ordenar sus juguetes: Suena imposible, pero puede lograrlo con un buen entrenamiento. El truco está en enseñarle el balde o canasta donde se guardan sus juguetes y que él aprenda primero a sacarlos por su cuenta; luego resultará como parte de un juego llevarlos nuevamente a su lugar. Otra vez, tenele paciencia.

La hora de la higiene: Es importante lograr que el baño se convierta en algo placentero tanto para tu perro como para vos. Una buena actitud facilitará el acto, y la clave está es buscar estrategias para el cambio. Por ejemplo, realizar el baño tras una caminata larga y agradable, disponer de tiempo para realizarlo y adaptar a tu mascota a este hábito desde sus primeros días. Un último tip: antes, durante y después de poner en práctica estos consejos útiles, ¡hacelo con la supervisión de tu veterinario!

 

 

TIP DIA: Además de enseñarle cómo comportarse y mantenerse limpia, mimá a tu mascota como se merece: recordá que en DIA tenemos nuestra propia línea de alimentos balanceados, ¡de gran calidad y al mejor de los precios!