QUÉ COMER EN LAS FIESTAS

(Y QUÉ NO) SI TENÉS ALGUNA ENFERMEDAD

Navidad, año nuevo, despedidas del año con compañeros de trabajo, grupos de amigos/as… diciembre se convierte en un mes muy ajetreado y lleno de ocasiones para cenar abundantemente y en general, de modo poco saludable. Si padecés alguna dolencia y querés saber qué podés comer durante estas fiestas, te dejamos algunos consejos para que puedas disfrutar de las cenas entre familiares y amigos de manera saludable según cada caso.

Diabetes: No es posible consumir azúcar ni alimentos que la contengan. No te confíes en los que vienen etiquetados como bajos en azúcar hechos con fructosa, ya que también contienen azúcar. Sí se puede consumir edulcorantes no calóricos, como la sacarina, el aspartamo o la estevia. Si se cocina para invitados con diabetes, lo mejor son las carnes magras o mariscos, incluir alguna ensalada y en general no abusar de la grasa a la hora de cocinar. También se puede ofrecer algún postre: una simple ensalada de frutas sin jugos procesados, o unas frutillas con yogur sin azúcar. Recordá consultar cualquier duda o inquietud con tu médico de confianza.

Hipertensión. Tenés que evitar en todos los casos el agregado de sal (o emplear una baja en sodio) y los alimentos procesados, ya que son muy ricos en sodio. Por ejemplo, los típicos snacks que se sirven a modo de entrada o aperitivo: papas fritas, jamón crudo, aceitunas, anchoas, maníes, palitos fritos, nachos, mix de frutos secos salados, conservas (atún, patés, picadillos, porotos o verduras en lata)…. Podés en cambio tomar alimentos frescos como tronquitos de zanahoria y/o apio, verduras grilladas con aceite y limón, frutas secas sin sal o productos procesados bajos en sodio: atún, queso crema y galletitas sin sal añadida, al igual que snacks saludables como por ejemplo unas tostaditas con hummus o palta o mermelada, e incluso mariscos como almejas, mejillones o pulpo siempre y cuando no sean en conserva. Quien cocina puede sustituir la sal por hierbas aromáticas, ajo, limón o especias, y utilizar cocciones que requieren poca agua para mantener mejor el sabor de los alimentos y no tener que usar sal para resaltarlos.

Enfermedad celíaca. Hay que ser muy estrictos y evitar cualquier alimento elaborado con trigo, avena, cebada y centeno, como asimismo los alimentos que pueden contener trazas de gluten, como los embutidos (mortadela, salames, chorizo, morcilla, salchichas, etc.) y patés. Las bebidas malteadas o elaboradas con cereales, como la cerveza, contienen gluten. A la hora de cocinar, lo mejor es sustituir la harina de trigo por harina o almidón de maíz, de arroz o de multicereales sin gluten, y el pan rallado por otras variedades sin gluten. En todos los casos mencionados en esta nota te proponemos consultar cualquier duda previa con tu médico, pero muy especialmente si tenés enfermedad celíaca, para evitar riesgos de contaminación cruzada e intoxicación con ciertos alimentos.

Colesterol alto. Disfrutar de las fiestas no está reñido con seguir una dieta que no eleve los niveles de colesterol. Procurá evitar la carne de cerdo muy grasa, el hígado, los patés, los dulces en general (turrones, mazapanes, bombones, garrapiñadas, helados, chocolates, etc.); el alcohol nunca es recomendable, pero si se bebe moderadamente, intercalando entre distintas copas agua mineral con gas o limón, se evitarán dolores de cabeza al día siguiente. También se puede reservar el champán solo para el brindis. Entre los platos saludables, los mariscos tienen poca grasa, así que van muy bien con un plato de verduras al vapor o ensaladas, todo condimentado con limón y aceite de oliva, sin abusar de la sal. El pescado al horno (de preferencia el azul, como el atún) aporta proteínas y es muy recomendado, al igual que las nueces y las frutas frescas como postre. Hay que evitar comer demasiado: no hay que acabárselo todo, ni dejar el plato limpio para satisfacer a los anfitriones.

Intolerancia a la lactosa. No se puede tomar alimentos preparados a base de lácteos: lasaña con salsa bechamel, cremas o purés, quesos frescos o poco curados, salsas a base de queso, helados, dulce de leche, tartas de queso y licores que lleven algo de leche. Sí está permitido comer quesos semicurados o curados, ya que cuanto más fermentado esté, menos lactosa contiene. Y también purés, salsas o cremas realizadas a base de leche sin lactosa o bebidas vegetales (soja, avena).

TIP DIA: El día después. No solo hay que cuidarse en la nochebuena y en la cena del 31, sino prolongar los cuidados al día siguiente. No hay que dejar de practicar ejercicio moderado antes, durante y después de las fiestas, como caminar, y para depurarse es muy útil hacer un día de dieta desintoxicante a base sólo de frutas, verduras, infusiones y licuados, según explica a Clarín la licenciada María Cecilia Ponce, del departamento de nutrición del Laboratorio Alcat.