PLATOS NUEVOS

PARA TUS HIJOS

La hora de la comida o de la cena puede llegar a ser la más desesperante del día. Hay niños con un gran apetito y otros a los que les cuesta mucho terminar el plato, pero casi todos se resisten a probar cosas nuevas (sobre todo cuando son verdes). No obstante, también hay chicos que comen con ganas la coliflor y las espinacas, y tus hijos pueden estar entre ellos: ¡te proponemos 5 estrategias para lograrlo!

 

  1. No obligues a nadie a comer nada. Dejá las fuentes en el centro de la mesa en vez de ponerles la comida en el plato; así, tus hijos no se verán forzados a tomar la importante decisión de si comerlo o no al principio de la comida. Por otro lado, también puede mirarla y olerla sin sentir la presión de comérsela. A medida que avance la cena y vea a sus padres disfrutando de ese nuevo plato, podrá ceder a la curiosidad y servirse un poco, o pedir que le sirvan si es más pequeño, y probarla sin los prejuicios que inevitablemente habría creado al tener ese alimento servido de entrada en el plato, con la obligación implícita de probarlo.

 

  1. Tené mucha paciencia. Cuando tus chicos estén preparados para probar el plato nuevo, lo normal es que se sirvan la porción más pequeña posible. Este es un gran paso, pero no garantiza que les vaya a gustar esta comida. Esta especie de minidegustación puede convencerlos aún más de que el plato «no está rico» y que no va a entrar en el menú. Con el tiempo, su infantil memoria a largo plazo le hará caer en la trampita de nuevo y esta vez puede que los resultados sean distintos.

 

  1. No los retes si no terminan el plato. Al enfrentarse a una comida nueva, si los niños son conscientes de que tendrán que comer toda la porción, serán más reacios a probarla. Si, por el contrario, ven este plato como un complemento de su cena (como un aperitivo, digamos) y que terminarlo es opcional, se atreverán a probarlo y puede que decidan comerlo todo de forma voluntaria.

 

  1. Contales cómo es determinada comida sin «vendérsela». Para que sepan a qué se enfrentan, explicales de modo sencillo cómo se llama este nuevo plato y cómo lo preparaste. Lo importante es que procures sonar natural y no muy insistente, como si no te importara si lo prueba o no. Los niños pequeños son mucho más despiertos de lo que aparentan: si ven que adornás demasiado la descripción del plato y que repetís cosas como «está riquísimo» o «te va a encantar», deducirán que no debe saber tan bien si vos tenés que elogiarlo tanto para que lo prueben. Si les rogás que lo coman, no se lo comerán nunca.

 

  1. Recurrí a un plato extra de degustación. Por más extraño, curioso o maniático que pueda parecerte, a muchos niños no les gusta que distintas comidas se toquen en su plato y pedirán que se las separen. Si además se trata de una comida con un olor y aspecto distintos a lo que usualmente consume, probablemente ni siquiera lo admitan en sus platos. Para evitar esto, poné un bol o plato pequeño al lado del suyo e indicale que puede usarlo para probar la comida nueva. Quizá se sirvan un poquito en ese plato y puede que no se decidan a probarlo; no obstante, es un primer paso clave para ayudarlos a que se habitúen al olor, color y textura de esta comida nueva.

 

EXTRATEGIAS: Quienes estudian a los niños que tienden a tirarse al piso ante la sola mención de los brócoli están de acuerdo en que presentar las nuevas comidas todos los días durante cinco días a dos semanas es una forma de solucionar los miedos infantiles, según explica un artículo en el diario La Nación. El mismo ofrece algunas estrategias, reunidas por expertos en nutrición infantil, para lograr que un niño quisquilloso pruebe nuevos alimentos:

  • Las comidas deben ser servidas para toda la familia, sin comidas separadas para los niños.
  • Prepará platos que disfrutes, pero incluí nuevos alimentos (por lo menos dos productos que les gusten a los niños). Aunque los chicos coman sólo pan durante ocho días seguidos, seguí ofreciéndole alternativas.
  • Nunca le digas a un nene que tiene que probar todo, pero alentalo con muestras de nuevos alimentos.
  • Asegurale a los niños que podrán escupir, con educación, si algo no les gusta.
  • Mantené todo en calma y apagá el televisor. Los niños a veces rechazan los alimentos como una manera de controlar la sobrecarga de estímulo. Si no comen nada, no les ofrezcas nada hasta la próxima colación, un par de horas más tarde.
  • No ofrezcas recompensas para lograr que coman. La hora de ver tele no debería utilizarse como soborno para que coman brócoli. A los niños de menos de 2 años se les deben ofrecer todos los nuevos gustos posibles, antes de que comiencen la etapa del melindre.

TIP DIA: DIA, TU MEJOR ALIADO. A la hora de preparar la comida y presentar nuevos alimentos en el menú cotidiano de tus hijos, recordá que DIA cuenta con una amplia selección de carnes, frutas y verduras, frescas y congeladas, además de lácteos, panificados, cereales, legumbres, jugos, aguas minerales y todo lo necesario para una dieta equilibrada y saludable. Y como siempre, ¡con la mejor calidad y los mejores precios!