ORGANIZÁ TU COCINA

CON EFICIENCIA

¿Tu cocina es pequeña? ¿Querés sacarle el máximo partido al espacio disponible y conservar adecuadamente los alimentos que no van a la heladera? ¡Aquí te traemos siete soluciones!

 

A la hora de organizar la despensa de nuestra cocina, a menudo ubicamos los alimentos sin prestar mayor atención al orden y nunca volvemos a cuestionarnos qué colocar en cada rincón. ¿El resultado? Alimentos vencidos, duplicados o triplicados, acumulación de productos que no usamos jamás o sensación de falta de espacio. Pero esto tiene solución: organizar eficientemente los alimentos y los utensilios de tu cocina te permitirá dedicar menos tiempo a cocinar y a limpiar, mejorar el acceso a los alimentos, planificar mejor tus comidas, gastar menos, conseguir más espacio libre y sentirte más a gusto y con menos estrés en casa. ¿Cómo lograrlo? ¡Poné en práctica estos consejos y vas a notar la diferencia!

 

Guardá los alimentos en tarros transparentes y etiquetados. Una vez abiertos, sacá los alimentos de sus bolsas y guardalos en un recipiente transparente (de cristal o plástico) con una etiqueta. Mejorarás mucho su conservación y al hacerlo, alargarás su vida útil, además de ver con más claridad cuánto queda de cada producto y tener facilitado mucho más el acceso a cada uno de ellos. Por otro lado, también podrás aprovechar mejor el espacio vertical colocando un tarro encima de otro.

 

Establecé una jerarquía por utilidad y tipo de alimentos. Al igual que la ropa, pensá en los alimentos que usás más seguido y los que menos. Probablemente, el resultado te permita agrupar también por categorías de alimentos. Por ejemplo, las especias deben estar a mano, a diferencia de la botella grande de aceite que solo utilizamos de vez en cuando para llenar la aceitera vacía. Los productos más pesados conviene ubicarlos en los espacios bajos, mientras que en los intermedios van aquellos que utilizamos a diario y en los superiores los que menos pesan, como los rollos de papel. Atención: si en casa hay bebés, personas celíacas o con alguna alergia o intolerancia, deportistas que consumen productos específicos o cualquier otra distinción, conviene un armario o un estante entero a ese grupo de alimentos para tenerlos bien accesibles.

 

Agrupar con canastas o utensilios de almacenamiento: Esto te facilitará muchísimo el acceso a los alimentos e impedirá que se derramen productos como las salsas. Pensá en barras para colgar, bandejas deslizantes, canastas extraíbles o giratorias, carritos, muebles esquineros u otros soportes y sacale partido a cada rincón de la cocina.

 

Poner lo nuevo detrás. Podrá parecer molesto pero es un consejo muy útil. Si colocás los productos nuevos detrás, tal como los encontrás en las tiendas DIA organizados según su fecha de caducidad, consumirás primero lo más viejo y desperdiciarás muchos menos alimentos.

 

Aprovechar los espacios de puertas y paredes. Colocando ganchos adhesivos en las paredes internas de los armarios o parte trasera de las puertas, por ejemplo, podrás guardar bolsas plásticas o de papel, o repasadores de cocina.

 

Tené a mano tu lista de compras. Ubicala en la heladera y cada vez que veas que un alimento o producto que utilizás a menudo está a punto de acabarse, anotalo en tu lista y corré a comprarlo a la tienda DIA de tu barrio. Tendrás más control sobre qué tenés o qué te falta y nunca te quedarás sin los básicos de tu cocina.

 

No acumules en exceso. Tener un fondo de armario nos saca de muchos apuros y resulta muy útil, pero prestá atención a no comprar de más si no disponés de demasiado espacio en tu cocina. Así reducirás también las posibilidades de que se venzan los alimentos envasados.

TIP DIA: GUARDAR, PERO EN UN BUEN LUGAR. Las condiciones de temperatura, iluminación, humedad y ventilación son básicas para contar con una despensa saludable, limpia y eficiente. Procurá guardar tus alimentos en un lugar fresco y seco, sin excesos de temperatura; verificá que la cocina cuenta con ventilación natural o con algún tipo de extractor, que no haya exceso de humedad en los armarios ni en las paredes y que la iluminación sea adecuada y te permita ver con claridad el fondo de los armarios.