LOS CHICOS Y EL VERANO:

5 IDEAS PARA LIMITAR EL TIEMPO ANTE LA PANTALLA

Las vacaciones y el verano vienen tomadas de la mano. Para los niños, significa liberarse de la rutina diaria de la escuela; para los padres, ambas cosas despiertan un dilema: cómo asegurarse de que las pantallas (celulares, computadoras, televisores) no llenen cada minuto de vigilia de nuestros hijos durante tres meses.

Los niños hoy usan sus dispositivos para todo. Investigan para proyectos escolares, envían mensajes de texto a sus amigos, nos informan que están seguros cuando están fuera, así como para jugar y consumir medios. Sin embargo, necesitan pasar tiempo al aire libre, leer libros o simplemente pensar. Demasiado tiempo ante la pantalla está relacionado con la sobrecarga sensorial, la falta de sueño, la capacidad disminuida para reconocer las emociones e incluso la adicción genuina. Además, al mantenerse pegados a sus pantallas, es posible que tus hijos se estén perdiendo muchos de los pasatiempos de verano de esos que marcan la infancia desde siempre, desde ir a la playa hasta jugar en la plaza, visitar (o recibir) a sus amiguitos o simplemente aprender a lidiar con el aburrimiento… Aquí te traemos algunos consejos para limitar el tiempo frente a la pantalla mientras ayudás a tus hijos a disfrutar de un verano divertido y memorable. Seguro, puede ser difícil establecer y luego aplicar reglas de manera confiable y consistente, pero al igual que con casi todo lo demás en la vida, desarrollar un plan de juego puede ayudar a allanar el camino. Y tené algo presente: el éxito llega cuando los padres hacen cumplir las reglas de la familia al demostrar con el ejemplo.

Sé realista. Como Adán y Eva con la manzana, la fruta prohibida siempre es la más sabrosa. Por ende, prohibir completamente el tiempo ante la pantalla no es aconsejable, ya que puede simplemente duplicar el deseo de tus hijos de estar conectados. En cambio, hay que ser realistas: los dispositivos son parte de la vida cotidiana actual de los niños. Aceptá ese hecho y creá, sin culpas ni temores, un plan flexible que administre el tiempo de pantalla.

Comenzá con un punto final. Negociá por adelantado y con claridad la duración y la cantidad de tiempo de pantalla. Marcá límites de tiempo firmes, o bien reducí el tiempo de pantalla a la duración de un programa específico cuando estén viendo tele. De esa manera, un programa no se continuará con el siguiente. En cuanto a los videojuegos, debido a que la mayoría no tienen finales integrados (y, de hecho, están diseñados para hacer que los niños jueguen el mayor tiempo posible), poné un reloj despertador o alguna otra señal que indique a las claras que «es hora de parar».

Ayudá a los niños a equilibrar su día. Los niños necesitan tu guía en un plan diario que incluya un poco de tiempo para todo. Como padres, puede ser fácil ordenar a los niños para que hagan cosas, pero esto no funcionará necesariamente limitando el tiempo de pantalla. En cambio, es mejor trabajar en un plan concreto que estructure las actividades a lo largo del día. Esto les da a los niños una sensación de previsibilidad y también les permitirá saber cuáles son tus expectativas. También pueden abstenerse más fácilmente de recurrir a las pantallas cuando están aburridos, al tener que concentrarse en alguna otra actividad. Para ayudarte, la asociación HealthyChildren.org ofrece un plan familiar (en castellano) para que tus chicos y vos organicen y equilibren el día en este link.

Predicá con el ejemplo. Finalmente, si querés tener la seguridad de que tus hijos reduzcan el tiempo de pantalla este verano, es importante ser modelos de conducta en tal sentido. Admitámoslo, es tentador para los adultos mirar a cada rato el celular para revisar correos electrónicos, mensajes de texto, Facebook o las noticias. Pero tus hijos serán los primeros en llamarte la atención al respecto, sin olvidar que además imitarán tus hábitos, buenos y malos. ¡Da el ejemplo y no dejes de disfrutar tu verano vos también!

TIP DIA: La comunicación es clave. ¿Cuándo hay que alarmarse realmente? Según una nota publicada por el diario La Nación, cuando un niño o un adolescente prefiere aislarse y jugar con videojuegos o chatear o ver tele –en vez de tener una vida de relación con otros pares- es claramente un signo de alerta. Si bien el fenómeno no está catalogado aún en ningún manual de diagnóstico médico, todos los expertos ponen énfasis en establecer un buen vínculo familiar para prevenir cualquier tipo de problema. “Los padres deben comunicarse con sus hijos, observar si hay cambios de conducta o alguna situación afectiva que haga que el chico pase horas frente a una pantalla”, señala el doctor Salvador Guinjoan, neuropsiquiatra y especialista en adolescentes y adultos jóvenes de Fleni.