LLEGA UN NUEVO

HERMANITO... celos

Con la llegada de un nuevo bebé, tu hijo mayor va a notar que su mundo cambia, y es normal que sienta ansiedad y celos. Conocé las claves para acompañarlo y saber cómo actuar ante los conflictos en este proceso.

Tener un segundo bebé es un momento emocionante, pero también puede implicar un gran ajuste para la familia, en particular para el primer hijo… ¡que ha sido hijo único hasta ese momento! Los chicos pueden sentirse excluidos o dejados de lado por sus padres a medida que estos se ocupan de todos los preparativos para la llegada del nuevo bebé, pero su ayuda será clave para prepararlos, haciendo que la transición sea más fluida. Aquí te traemos algunos consejos para ayudar a que tus hijos pequeños estén listos para cuando llegue el gran momento: ¡convertirse en hermanos!

1. Explicale qué está sucediendo y qué puede esperar. Los niños de 2 a 4 años todavía están bastante apegados a sus padres y pueden sentirse celosos al compartir su atención con un recién nacido. Explicale que los bebés necesitan mucha atención y llorarán, dormirán, comerán con frecuencia, habrá que cargarlos mucho y necesitarán abundantes cambios de pañal. Decile además que gran parte de tu atención se centrará en estas cosas, pero que lo seguís queriendo como siempre y que también tendrán mucho tiempo, ¡y que su hermano no siempre ocupará tanto tiempo. y atención!

2. Miren las fotos cuando era bebé y repasen esa etapa. Algo que puede ser muy divertido mientras se preparan para la llegada del nuevo integrante de la familia, es sentarte con él o ella y revisar el álbum de cuando era bebé, explicándole qué pasó en esa etapa, contándole cómo hicieron todas esas cosas juntos, recordando anécdotas graciosas…. Esto puede ayudarle a comprender que ser bebé no es permanente, ya que incluso tu hijo o hija lo fueron y hoy, aún en su corta vida, ya se ha vuelto menos dependiente.

3. Dale un rol en la familia. Una vez que entienda mejor lo que sucederá con el futuro hermanito, es importante darle un rol para que forme parte del proceso, se sienta partícipe y comprenda que cada miembro de la familia es importante y contribuye a su manera. Decile que será la hermana o hermano mayor del bebé y ayudará a que disfrute de ese papel.

4. Visiten amigos que tengan un bebé. Esta es una gran manera de mostrarle a un niño pequeño lo que significa convivir con un bebé, antes de que realmente tenga que enfrentar esa realidad en su propia casa. Organizá una visita a unos amigos que tengan un recién nacido en casa y contale a tu hijo o hija que pronto su familia y su hogar también tendrán un bebé. Esto le permitirá comenzar a comprender e imaginar cómo será realmente, ¡y con suerte, emocionarse por ello!

5. Hacé que participe en los preparativos. Si le brindás ayuda para sentirse importante y le das cierta responsabilidad y peso en las decisiones que rodean al nuevo bebé, eso lo hará sentir seguro e importante, algo que a menudo se pierde cuando llega un nuevo bebé con su mundo de cambios. Por ejemplo, dejá que te ayude a pintar y organizar la nueva habitación del bebé y opinar en la selección de muebles, juguetes y decoraciones. Esto le dará un sentido de propiedad y responsabilidad al pensar en lo que es bueno para el bebé. También puede ayudarte a armar tu bolso para el hospital, a lavar las mamaderas, como asimismo hacer un recorrido por el hospital y ver a los bebés recién nacidos, e ir con vos a escuchar los latidos del corazón del bebé o ver una ecografía inclusive, lo que lo hará sentir que realmente participa en todo el proceso de recibir al nuevo hermanito.

TIP DIA: La psicopedagoga y maestra Cecilia Nasiff aporta una recomendación importante respecto al primogénito en declaraciones a La Nación: “Hay que tratar de respetarle los tiempos, no dejar de hacer cosas que hacíamos con él o ella antes de la llegada del nuevo hermano. Intentar mantener las actividades y las rutinas en la medida de lo posible”, explica, como asimismo contar con el apoyo de padrinos, abuelos, tíos y personas cercanas, ya que “todos ellos juegan un rol importante porque pueden hacerlo sentir especial al hermano mayor, sacarlo a hacer programas, llevarle algún regalito…”. Lo importante es que los chicos se acostumbren el uno al otro y empiecen una relación que va a durar para siempre; Como bien concluye, “los hermanos son aliados para toda la vida”.