LEER EN LA INFANCIA,

un hábito saludable

Desde siempre, la lectura se ha asociado con numerosos beneficios relacionados con la inteligencia y el rendimiento académico. Un hábito de lectura bien desarrollado ayuda a formar la personalidad de los niños y les brinda beneficios a largo plazo. ¡Descubramos por qué!

La lectura ayuda, incluso durante la infancia. Un estudio de 2017 realizado en la Universidad de Florida, EE.UU., mostró que leer libros a niños pequeños (de uno o dos años) puede aumentar su rendimiento académico y las habilidades de alfabetización. Lo que aprenden cuando uno lee con ellos sigue teniendo efecto cuatro años más tarde, cuando están por comenzar la primaria. Los investigadores sugieren libros que etiqueten personas y objetos, ya que mejoran el rendimiento cognitivo de los más chiquitos.

La ficción desarrolla el sentido de empatía. Un grupo de investigadores europeos que estudiaron la relación entre la lectura y la inteligencia señalan que leer historias brinda a los niños la oportunidad de sentirse dentro de otra mente y ponerse en la piel de los personajes. También pueden conocer así diferentes tipos de personas, lugares, culturas y situaciones que abran sus mentes a la importancia de la diversidad. Un reciente estudio de la Universidad de Cambridge afirmó que leer ficción proporciona «una excelente formación para los niños en el desarrollo y la práctica de la empatía y la teoría de la mente, es decir, la comprensión de cómo otras personas sienten y piensan».

La mala salud y la lectura deficiente están relacionadas. Los niños que no desarrollan buenas habilidades de lectura probablemente tengan mala salud en comparación con sus contrapartes, según un estudio de la Universidad de Stavanger, Noruega. Los científicos afirman que «la relación entre una habilidad lectora débil y la percepción de una mala salud aumenta con la edad», y expresaron su preocupación de que en su adultez los malos lectores pudieran no entender o malinterpretar la información escrita en diarios, folletos de hospitales, libros, etc.

Los niños lectores pueden mejorar en matemáticas, no solo en lengua. Un estudio realizado en 2013 en Inglaterra muestra que a los niños que leen por placer es probable que les vaya mejor en matemáticas, ya que la lectura los ayuda a mejorar su comprensión de las teorías y la absorción de información. Por otro lado, los niños con vocabulario limitado a menudo pueden encontrar términos y conceptos desconocidos.

Los libros son una de las formas de entretenimiento más saludables. Hoy resulta común ver a los chicos usando aplicaciones en smartphones o iPads. Pero el uso irrestricto de tales dispositivos puede afectar el desarrollo cerebral. Los teléfonos inteligentes emiten luz azul dañina y mantienen a los niños (como así también a los adultos) pegados al aparato mediante notificaciones automáticas y sobreestimulación visual.

TIP DIA: Estudios recientes indican que, a diferencia de un buen cuento antes de dormir, las pantallas brillantes y el uso constante de celulares pueden alterar los patrones de sueño de los niños en edad preescolar. Los expertos recomiendan que los padres provean libros a sus hijos y lean junto a ellos, ya que pueden ser grandes fuentes de entretenimiento que no dañen su salud en modo alguno. ¡Comenzá ya mismo!