JENGIBRE, EL GRAN

ALIADO DE TU PELO

Una cabellera maltratada altera toda la apariencia física, dando la impresión de cansancio e incluso descuido. No obstante, el uso de jengibre puede disminuir los daños en el cabello causados por la contaminación, una mala nutrición o cambios hormonales. ¡Conocé más al respecto en esta nota!

El jengibre goza de una justa fama por su efecto anti-inflamatorio, anti-oxidante, anti-microbiano y energizante en nuestro organismo; aún así, mucha gente ignora que también es un excelente remedio para el cabello. De hecho, un artículo publicado en la web científica Herbal Medicine revela que el jengibre es muy útil para el cabello debido a que es rico en proteínas, calcio, hierro, ácido fólico, vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos. Los especialistas aseguran que lo ideal es incluirlo en nuestra alimentación diaria para gozar de sus beneficios, pero también se puede utilizar para restaurar, cuidar, embellecer y fortificar tu cabello. No hacen falta tratamientos costosos sino utilizar el jengibre en mascarillas (hechas con ingredientes que podés encontrar en cualquier tienda DIA) para gozar de todos estos beneficios que te mostramos a continuación… y de una melena saludable y hermosa

1. Previene la aparición de caspa. No es agradable ver caspa sobre los hombros, en especial cuando vestimos de negro; una solución efectiva es preparar una mascarilla mezclando 2 cucharadas de jengibre fresco rallado, 3 cucharadas de aceite de oliva y algunas gotas de jugo de limón. Aplicala durante unos 20 minutos y luego enjuagá suavemente con agua tibia y shampoo.

2. Incrementa el brillo. El zinc y el fósforo presentes en esta raíz reparan el cabello y lo fortalecen, lo cual ayuda a recuperar el brillo natural.

3. Acelera el crecimiento. Al consumir jengibre aceleramos la circulación sanguínea en todo el cuerpo, sobre todo en el cuero cabelludo. Esto estimula el crecimiento y favorece el engrosamiento del pelo.

4. Elimina las puntas abiertas. Este problema es el resultado de un daño severo en los folículos pilosos, debido a la exposición de contaminantes y exceso de calor. No obstante, el jengibre al ser ricos en gingerol y shogaol restauran el cabello de forma natural.

5. Combate las canas. Si no te gusta ver canas en tu cabello, el jengibre es un buen remedio. Algunos naturistas y autores reconocidos aseguran que su uso frecuente ayuda a revertir el proceso de encanecimiento y devuelve parte de su color natural. Prepará una mezcla con 1 cucharada de jengibre rallado, ½ cucharadita de aceite esencial de lavanda y 5 cucharaditas de aceite de oliva en un frasco limpio de cristal y agitá para combinarlos bien. Luego aplicá una pequeña cantidad sobre las raíces del cabello, dejando actuar durante 20 minutos antes de lavarlo con shampoo.

6. Previene la caída capilar. El tubérculo fresco del jengibre es rico es vitaminas y minerales esenciales (magnesio, potasio, fósforo) que sirven para nutrir los folículos pilosos, frenando la alopecia de manera natural. Al igual que el jengibre, la canela estimula la circulación sanguínea ocasionando un mayor flujo de sangre hacia los folículos y un mayor crecimiento natural de la fibra capilar. Para combinar los beneficios de ambas especias, prepará una pasta mezclando jengibre rallado con canela en polvo; aplicá sobre el cuero cabelludo masajeando suavemente con las yemas de los dedos y dejá actuar 15 minutos antes de enjuagar con abundante agua tibia. Repetir este proceso 1-2 veces por semana.

TIP DIA: Aunque en la mayoría de los casos el jengibre se puede usar de forma segura para mejorar la salud del pelo, es importante tener en cuenta que las personas con piel muy sensible pueden desarrollar cierta irritación en su cuero cabelludo, especialmente cuando no se deja suficiente tiempo entre una aplicación y otra. Siempre hay que tener presentes estas precauciones:

1. Aplicar primero la mascarilla de jengibre en un pequeño parche de piel para comprobar que no existan alergias ni otros efectos adversos.

2. Combinar siempre el jengibre con otro ingrediente menos agresivo, por ejemplo la miel, el aloe vera, el aceite de oliva, etc.

3. No utilizarlo más de 3 veces por semana.