entrenar con tu

PERRO EN VERANO

Si te gusta salir a pasear, jugar e incluso hacer deporte con tu perro, especialmente ahora en verano, hacelo pero siempre prestando atención a ciertos aspectos para que ninguno de los dos sufra. ¡Te invitamos a conocerlos!

 1. Atención al horario. No importa el deporte que vayas a practicar con tu perro: hay que saber en qué momento del día hacerlo. El calor en verano nos puede jugar muy malas pasadas tanto a los humanos como a los animales: deshidratación, insolación, golpes de calor, quemaduras, mareos… Tomando esto en cuenta, lo más recomendable es que salgas a entrenar con tu mascota temprano por la mañana, es decir antes de las 10:30 horas, o a última hora de la tarde (pasadas las 20:30 horas), para evitar los horarios donde los rayos del sol tienen más potencia.

2. ¿Pelo oscuro o pelo claro? Tené este detalle en consideración, porque los perros de pelaje oscuro en verano tienden a retener el calor y se sobrecalientan muy rápido. Si uno tiene un perro de estas características, hay que mojarle la cabeza y el lomo con agua fresca regularmente y cada tanto parar a descansar a la sombra. Por otro lado, existen razas que, más allá del color de su pelaje, tienen una piel muy blanca y están predispuestas a quemarse y sufrir problemas aún peores, por lo que -nuevamente- lo mejor es evitar los horarios de mayor radiación solar. Ante cualquier duda, consultá con tu veterinario de confianza.

3. ¡A hidratarse bien! Aunque salgas a la calle en las horas en las que el sol no aprieta demasiado, recordá que tanto vos como tu mejor amigo requieren una adecuada hidratación después de hacer ejercicio. Llevá siempre una botella de agua y si vas a un parque o una plaza, averiguá donde hay bebederos o canillas.

4. Entrená en lugares permitidos. No siempre las mascotas son bienvenidas y tampoco lo son en cualquier lugar. Si tu plan es jugar con tu perro en la plaza tirándole un palito o una pelota, o que te acompañe mientras patinás por una avenida o si vas a nadar con tu perro en una playa, averiguá primero que no haya problemas con su presencia para evitar multas y situaciones incómodas en general.

5. Cuidado con el terreno… y sus habitantes. Entre los motivos de urgencias veterinarias que se producen en verano se destacan las lesiones y las picaduras. Uno lleva cómodas zapatillas, pero hay que recordar que nuestros amigos de cuatro patas van con sus almohadillas al descubierto. Por ende, paseos, caminatas y carreras por la montaña o zonas rocosas del campo o de la playa, pueden provocarle heridas en sus patas, además de otro tipo de lesiones causadas por inestabilidad del terreno. Como si eso fuera poco, los mosquitos, las pulgas, las garrapatas, etc. siempre están al acecho; por eso, del mismo modo en que uno se protege usando un repelente de insectos, no te olvides de desparasitar a tu perro durante las vacaciones para que él también esté protegido.

6. No fuerces el ritmo. Si te ejercitás regularmente junto a tu perro, es probable que el animal esté acostumbrado al esfuerzo, pero el fuerte sol y el aplastante calor del verano puede causarles más fatiga de lo normal. En tal sentido, lo mejor es no forzar el ritmo; cuando las temperaturas son muy elevadas, ese día es mejor bajar un poco el nivel de exigencia y que ambos se sientan bien al terminar la ejercitación.

TIP DIA: RESPIRAR TAMBIÉN CUESTA. La humedad o sequedad del aire también influye a la hora de hacer ejercicio, y algunos perros pueden tener dificultades para respirar. “Tratar de respirar en esas condiciones es muy estresante para ellos e incluso podrían llegar a ahogarse. Hay que tomar muchas precauciones con razas de nariz chata, como realizar caminatas muy cortas y durante la noche”, manifestó la veterinaria Melania Gamboa, de la organización Protección Animal Mundial, a la web nación.com. Bonus: si tu perro debe utilizar bozal, cerciorate de no apretarlo demasiado, ya que esto también puede dificultarle la respiración. Si lo usa, las caminatas deben ser cortas.