EFECTOS NOCIVOS

DE LAS PANTALLAS

La vida moderna impone su ritmo y de la mañana a la noche estamos mirando alguna pantalla: celular, computadora, tablet, televisión… Pero ojo: el abuso durante tiempos prolongados repercute gravemente la vista. Te contamos a continuación qué podés hacer para reducir los efectos nocivos que causan los dispositivos electrónicos a nuestros ojos mediante sencillas sugerencias.

 

Vivimos en la era de la tecnología y nos pasamos todo el día conectados a las pantallas. Con estos hábitos actuales estamos perjudicando nuestra salud ocular (La fatiga, el dolor de cabeza, la sequedad en los ojos, la sensibilidad a la luz y la visión doble o borrosa son señales de alerta), pero por fortuna podemos paliar sus efectos poniendo en práctica estos consejos.

Autoevaluarse. En principio, debemos medir el tiempo que nos pasamos delante de una pantalla y plantearnos si queremos dedicarle tanto tiempo o preferimos realizar otras actividades.

Planificar. El segundo paso es crear un plan personal con las razones y los momentos en que quieras o necesites consultar el dispositivo digital de turno, acción que podrá ayudarte a disminuir su uso. Solo los utilizarás cuando vos quieras y no de forma instantánea al recibir una alerta. ¡Desactivá las notificaciones!

Levantar, cada tanto, la mirada de la pantalla. Con pequeños descansos periódicos (1 a 5 minutos), podremos descansar la vista y recuperarnos. Desvía tu mirada hacia un espacio con luz natural y, sobre todo, tené en cuenta incrementar las pausas a medida que aumenta la fatiga visual.

Utilizar un lubricante ocular. Las lágrimas artificiales pueden ayudar a prevenir el ojo seco secundario, es decir, la sensación de enrojecimiento o la necesidad cada vez más imperiosa de cerrar los ojos.

Tomar distancia de la pantalla. La posición ideal es una distancia de entre 35 y 50 cm, en el caso de pequeñas pantallas, y un mínimo de 55 cm para pantallas fijas. Atención: la pantalla siempre debe estar por debajo de los ojos, de forma que la mirada sea hacia abajo.

Contraste e iluminación. Graduá tu pantalla hasta encontrar el equilibrio entre el brillo -el menor posible- y el contraste de la pantalla. Esta última debe tener buena iluminación, mientras que la iluminación del ambiente debe ser tenue.

Desconectarse por completo. Fijá un día a la semana para dejar de lado las pantallas y disfrutar de otras actividades a realizar en medio de la naturaleza. Otra opción es dedicar tiempo a leer (libros o revistas) y al ocio creativo.

Llamar en lugar de mensajear. Si bien todos somos adictos a enviar mensajes de texto a nuestros amigos y familiares, no lo conviertas en tu modo de comunicación predeterminado. En cambio, telefoneá a tus amigos y seres queridos: no solo pasarás menos tiempo ante la pantalla, sino que tendrás una comunicación más significativa.

Reducí el tiempo en las redes sociales. Facebook, Twitter y afines están pensadas para absorberte y hacer que pases todo el tiempo posible chequeándolas. No hay duda de que las redes sociales pueden ser útiles y divertidas, pero por el bien de tu vista, reducí el tiempo que las revisás, sobre todo en el celular: poné una alarma en tu reloj para que suene y te avise luego de 5 o 10 minutos, por ejemplo.

Predicar con el ejemplo. No utilices el móvil mientras estás hablando con tus hijos y promové el uso de las pantallas en las horas en que ya no hay sol. De esta forma, podrán aprovechar la luz natural para realizar otras actividades.

TIP DIA: Controlar a los chicos, medida clave. Niños y adolescentes pasan muchas horas ante las pantallas hoy día, pero su uso desmedido implica graves consecuencias, según alertan los especialistas. Tener un celular implica el acceso sin restricciones a internet; ahora, surge la pregunta acerca de cuándo es el mejor momento para permitirles a los niños el uso de los mismos. La mayoría de los expertos concuerdan que las pantallas no son recomendadas para los menores de dos años; cuanto más tiempo se pueda restringirles el acceso, mejor será su desarrollo: «Es importante que cada padre pueda evaluar el nivel de madurez de sus hijos a la hora de decidir darles un dispositivo móvil y enseñarles a tener responsabilidad y control en su uso», recomendó la médica pediatra Paula Limardo (MN 149.451), de Swiss Medical Center en una nota del diario Infobae.