DISFRUTAR LAS FIESTAS SIN

GANAR PESO

¡Ya casi estamos en nochebuena! La comida y la bebida, claro está, desempeñan un papel importante en esta fecha, particularmente en la cena. Pero eso no significa que tengamos que comer sin límites y sufrir las consecuencias, sobre todo en nuestra cintura. A fin de prevenir excesos, te pasamos cinco útiles sugerencias para que disfrutes sin tener que lamentarte luego.

1. Comé algo antes de salir. Si el 24 o el 31 vas a cenar a casa de algún pariente o amigo, es importante que antes hagas una comida veloz para prepararte para la noche que te espera. Omitir el desayuno o el almuerzo para «reservar tu apetito» no es la mejor táctica para cuidar el peso, ya que más tarde puede dar lugar a atracones. Una fruta y una rebanada de pan integral tostado con queso crema bajo en calorías antes de salir te ayudarán a evitar el bajón durante la noche. La idea es que disfrutes de la cena, pero si vas con poca hambre, será menos probable que consumas demasiados canapés o entradas con muchas calorías.

2. Bajá la velocidad. Comer lentamente puede no ser fácil cuando las opciones en la mesa son tentadoras y variadas, pero vale la pena mantener el ritmo. Cuanto más rápido comas, menos tiempo tendrá tu estómago para sentirse lleno: masticá bien y tomate un segundo para saborear cada bocado.

3. No te pases con el alcohol. El alcohol no solo agrega calorías innecesarias, sino que beber demasiado champán, vino, sidra o cerveza puede hacer que te relajes y comas de manera irresponsable. Disfrutá tu bebida aunque con moderación, para evitar que empieces a decirte «Y bueno, ¿qué mal me va a hacer un platito más?»

4. Usá platos más pequeños. Siempre que sea posible, elegí el plato de ensalada más chico (20 cm de diámetro) en lugar de uno similar a una bandeja (30 cm o más). Usar platos más pequeños puede hacer que nos sintamos más llenos con una porción menor, ya que el cerebro asocia un gran espacio blanco en el plato con menos comida (y los platos más pequeños, generalmente, requieren porciones más pequeñas).

5. No tengas vergüenza de decir “no”. Aunque tus familiares pueden alentarte a comer de más, llenándote de nuevo el plato que acabás de limpiar, es correcto y aceptable declinar la “invitación” respetuosamente. «Estoy lleno» o «Estoy haciendo una pausa» debería bastar para que los amigos y familiares se retiren (y te den tiempo para decidir si realmente querés comer un poco más).

6. No te pongas metas poco realistas. Cuanto más te prometas que no vas a comer canapés o snacks muy calóricos, más concentrado estará tu cerebro en esos alimentos. Será lo único que quieras y caer en la tentación será cuestión de tiempo, dependiendo de cuán fuerte sea tu fuerza de voluntad. No hay nada de malo en darse un gustito navideño, claro, aunque sin exagerar.

7. No dejes que las fiestas duren un mes. A menudo, durante las fiestas, la gente tiende a descartar sus hábitos saludables con la autopromesa de cuidarse después. Error: disfrutá la Navidad y el Año Nuevo, ¡pero no prolongues la indulgencia hasta fines de enero! Un día festivo no hace daño, pero algunas semanas sí. Mantené tu ingesta de alimentos bajo control, y continuá con tu actividad física diaria o darás la bienvenida a febrero con un par de kilos de más, que son difíciles de perder.

TIP DIA: Sabores de verano. En las fiestas, la médica nutricionista Georgina Alberro (http://www.georginaalberro.com) recomienda elegir alimentos acordes al verano: ensaladas variadas, carnes magras, frutas frescas de diversos colores…¡todo lo que encontrás en las tiendas DIA! “No existen alimentos desintoxicantes porque los alimentos no son tóxicos en sí mismos”, explica, y nos pasa otro tip: “Para evitar los excesos en la semana entre una fiesta y la otra, dividí las sobras en porciones y mandalas al freezer, de manera que no estén a mano todo el tiempo”. Y lo más importante: “¡Elegí comer bien aún en las fiestas!”