TIPS PARA VIAJAR

EN AUTO CON UN GATO

Si tenés un gato, a veces es imprescindible viajar en auto con él: salir de vacaciones, ir al veterinario… Lo cierto es que los felinos no disfrutan saliendo de tu hábitat natural, y si lo hacen, tienden a estresarse. A continuación te contamos cómo hacer para que tu gato viaje con vos y los tuyos en el auto sin problemas.

 

Por razones de seguridad, dentro del auto los gatos deben viajar dentro de una caja de transporte. El conductor necesita concentrarse en la carretera y el tráfico, no en el gato acomodándose en su regazo o siesteando sobre los pedales. Incluso los gatos que se portan bien y andan sueltos en el automóvil podrían lesionarse, porque en caso de accidente se convertirán en proyectiles peludos, sin contar con que las bolsas de aire pueden aplastarlo si se encuentra en el asiento delantero. Por lo tanto, entrená a tu gato haciendo que tome confianza con su caja o jaula o bolso de transporte antes de encarar un viaje largo o salir de vacaciones.

 

Permitile entrar en confianza. Los gatos son sensibles al medio ambiente y al territorio, por eso prefieren quedarse en casa en un entorno familiar. Por tal motivo, hacé que el auto le resulte familiar permitiendo que tu gato lo explore, frote su cabeza y lo impregne de su aroma para reclamar el automóvil como territorio personal; de tal modo, se sentirá más relajado y feliz durante los viajes. Para lograrlo, entrá al auto con tu gato, cerrá la puerta y deja que huela, revise y explore un poco; con cinco minutos es suficiente. Es posible que la primera vez muestre pelos erizados, orejas caídas, cola en movimiento o gruñidos; repetí entonces esta visita un par de veces al día durante varios días, extendiendo el tiempo cada vez que el gato se mantenga en calma.

 

Colocá la cama, el almohadón o la mantita que usa tu gato en el asiento trasero. De esa manera, su aroma ya estará dentro del auto. Si tiene más de una manta o almohadón y este cabe dentro de la caja de transporte, ese es otro buen truco para que se sienta en territorio conocido y por ende, seguro.

 

Invitalo a comer en el auto. Una vez que esté tranquilo, servile todas sus comidas en el auto durante una semana o bien ofrecele golosinas que tu mascota no recibe en ningún otro momento. Si a tu gato lo motiva más jugar con vos u oler la hierba gatera, entonces consentilo también dentro del auto. Debe aprender que solo estas cosas buenas de la vida suceden cuando vos estás cerca del auto.

 

Hacé que se acostumbre a los ruidos y la mecánica del viaje. Una vez que tu gato acepte el auto como su territorio, ponelo en su caja, ubicá esta en el asiento trasero (lejos del peligro del airbag) y encendé el motor. Luego apágalo y bajate del auto, sin ir a ninguna parte. Hacé esto tres o cuatro veces durante el día hasta que la mascota lo tome como algo natural y se habitúe al ruido del motor. En cada oportunidad, dale un premio o jugá un rato o dale cualquier otra recompensa una vez que salga de la caja. El siguiente paso será, después de encender el automóvil, hacerlo avanzar hasta la calle y parar (si estacionás en la calle, la idea es hacer que avance un poco) y luego detenete. Hacé esto dos o tres veces seguidas, siempre dejando salir a la mascota después del ejercicio, hasta que se acostumbre; hay que tener paciencia, ¡pero funciona! Continuá aumentando el tiempo en el auto de a poco: un viaje hasta la esquina y luego a casa, luego una vuelta a la manzana y de regreso, y así sucesivamente. Haga que cada viaje en automóvil sea optimista y positivo, de modo que la experiencia haga que el gato espere con ansias el próximo viaje.

 

Hacé una lista de todo lo necesario antes de salir. Además de la caja, puede que necesites otras cosas. Si se trata de un trayecto largo, no olvides llevar agua para tu gato e incluso comida si van a pasar en el coche varios días. Además de la manta, incluí alguno de sus juguetes en la caja de transporte. Además, recordá llevar una correa y arnés (para cuando hagas una pausa larga en el viaje), cualquier posible medicación que tu gato esté tomando y un botiquín de primeros auxilios.

 

Si a pesar de todo tu gato no se acostumbra, hay ciertos medicamentos que pueden ayudarlo. Algunos gatos necesitan tomar ansiolíticos para hacer viajes largos, mientras que para otros será suficiente con controlar las náuseas y vómitos del mareo con un medicamento antiemético.¡Consultá siempre a tu veterinario!

TIP DIA: Antes de viajar… ayunar. Antes de viajar con gatos, «es importante que tengan un ayuno de seis horas como mínimo para evitar vómitos o malestares gástricos. En un viaje largo, debemos suministrarles el mismo alimento que suele consumir pero en menos cantidad para que no sufra problemas gastrointestinales», comenta a La Nación el veterinario (MP 8192) Carlos Vázquez, responsable del equipo de profesionales de Nestlé Purina.