COMO RECIBIR A TU

FAMILIA EN LAS FIESTAS

A todos les encanta hacer una reunion familiar de fin de año, excepto tal vez a los anfitriones… Si bien organizar una fiesta y hacer que tu hogar se vea hermoso puede ser divertido, también es difícil mantenerse alegre y brillante si la comida se quema, estás tratando de vestirte con algo elegante y el abuelo se pone a discutir (a los gritos) de política. A no inquietarse: te traemos 11 tips para que la noche de navidad o año nuevo resulte agradable, tus tareas más fáciles… y que tengas buen fin y mejor principio.

1. Aprovisionate con tiempo. Todos los negocios suelen estar abarrotados de gente los días previos a nochebuena o año nuevo, así que hacete una lista y conseguí todo lo necesario antes de esas fechas para evitar compras de emergencia. ¡Recordá que en las tiendas DIA te esperan todos los alimentos que necesitás, frescos y congelados, como así también sensacionales ofertas para acompañar la navidad y el año nuevo!

2. Hacé espacio. Si cocinás para mucha gente, vas a necesitar espacio en la heladera, así que asegurate de liquidar sobras. Despejá también el perchero. Y otro tip no menor: poné a salvo todos los objetos frágiles, sobre todo si vendrán niños.

3. Planeá y adelantá todo lo que puedas. Ciertos platos, como las entradas frías y los postres, se pueden preparar el día anterior y refrigerar. Cuanto menos tengas que luchar en la cocina el mismo día, mejor.

4. Nunca rechaces ayuda. “Muchas manos en un plato hacen mucho garabato”, dice la vieja frase, y no le falta razón. Pero cuando la situación es agobiante, una mano para picar verduras, poner la mesa o llevar y traer platos nunca está de más. Si alguien te ofrece ayuda, aceptala sin falsas modestias.

5. No experimentes con nuevas recetas. Ese volcán de chocolate que viste en un video de 30 segundos en youtube parece facilísimo, pero ahora no es el momento de intentar nada nuevo. Hacé los platos que mejor te salgan y así será más probable que evites posibles desastres culinarios.

6. Considerá usar platos y vasos descartables. En una reunión grande, los platos que no tenés que lavar te ahorran tiempo y energías, que podés destinar a compartir y charlar con la familia en la mesa. Si el menú lo permite (y si son muchos invitados), usá vajilla descartable.

7. Prepará todo para los pernoctadores. Si los familiares se quedan a dormir, asegurate de tener suficientes sábanas, toallas y artículos de tocador a mano (recordá que en DIA contamos con Bonté, nuestra exclusiva línea de belleza y cuidado personal que incluye shampoo, acondicionadores, cremas, jabones, desodorantes, gel antibacterial, máquinas de afeitar y productos para el cuidado dental, entre otros). Y mejor aún si ponés estas cosas en la habitación de tus invitados para que no tengan que molestarte por ellas.

8. Delegá tareas. Recordá que recibir a la familia no implica esclavitud, así que no tengas miedo de repartir trabajos. Reclutá a alguien para jugar juegos de mesa con los chicos, otro pariente que sirva bebidas y otro que reciba a los que lleguen. Es probable que estén contentos de que se les haya asignado una tarea, y tendrás menos de qué preocuparte.

9. Dejá que los niños se diviertan. Si te preocupa que tus hijos (o sobrinos, o primitos o lo que sea) no se puedan quedar quietos en la mesa, asegurate de que gasten energía previamente, ya fuere jugando en el jardín, subiendo y bajando escaleras o haciendo un concurso de baile en algún dormitorio. Soltarán vapor, aumentarán su apetito y tendrán muchas más probabilidades de estar tranquilos a la hora de sentarse a cenar.

10. Despejá las discusiones. Hay un lugar y un momento para discutir de política u otros temas urticantes, que por supuesto no es la mesa familiar de las fiestas, más aún si hay posturas muy firmes entre los presentes. Prestá atención y cuando veas que la cosa se sale de cauce, desviá la conversación a cuestiones menos polarizantes, y si fuera necesario prohibí de antemano que se discutan ciertos temas.

11. Date un momento para el relax y el agradecimiento. Por sobre todo, antes del brindis tomate unos minutos para descansar y reflexionar sobre la fiesta, la gente con la cual la estás celebrando y la felicidad de reunirse. No sufras por el pollo que salió más o menos o por el adorno que se rompìó; en cambio, disfrutá la inmensa fortuna de tener una familia reunida con alegría en torno a tu mesa… ¡Y feliz 2019!