CÓMO PREVENIR

LA FATIGA LABORAL

El ‘burnout’ es un problema que afecta cada día a más gente y es uno de los principales enemigos de la motivación laboral. Conocé esta afección típica de los tiempos que corren y aprendé qué podés hacer para mitigarla.

¿Qué es y a quiénes afecta? Una de las mayores problemáticas que se han enfrentado los profesionales en los últimos años a nivel mundial es el llamado “Síndrome de Burnout” o “síndrome del quemado”; los especialistas lo achacan al desgaste y los altos niveles de estrés en los ambientes laborales donde se pasan largas jornadas, como asimismo al poco tiempo para la vida personal, factores que causan una merma de productividad y cansancio mental, físico y emocional. Afecta a todos los adultos de ambos sexos, si bien es más frecuente en mujeres, personas sin pareja o con poco apoyo familiar, o aquellas que acaban de ingresar a una nueva empresa.

¿Cuáles son los síntomas? El Síndrome de Burnout se manifiesta principalmente en síntomas físicos, a través de hipertensión o enfermedad coronaria, fatiga crónica, cefaleas, alteraciones gastrointestinales, asma e insomnio, entre otros. Por otro lado, las alteraciones de conducta asoman como desórdenes alimenticios, uso de drogas, fármacos o alcohol, tabaquismo, ira o conducción temeraria. Finalmente, las alteraciones emocionales se presentan como depresión, ansiedad, irritabilidad, baja autoestima, desmotivación, poca concentración, frustración o distanciamiento emocional… Para evitar el burnout y recuperar la confianza, pasión, entrega y confianza en el trabajo, te recomendamos estos tips.

Cuidá tu salud: Usualmente no priorizamos la salud hasta experimentr un síntoma muy fuerte, momento en que finalmente acudimos al médico. Para mantenerte en forma, realizá diferentes actividades que te beneficien como salir a caminar en horarios libres, hacer ejercicio y llevar una alimentación saludable.

Establecé prioridades laborales y personales: Es importante fijarse metas y seguir el camino para lograrlas lo antes posible. En ocasiones, ciertas actividades personales estarán por encima del trabajo; en tal caso, hacé una pausa y analizá si tu empresa te está absorbiendo más de lo razonable o si acaso sos vos quien se está exigiendo de más para alcanzar dichos logros.

Recuperá la inspiración: Preguntate por qué te encontrás en tu actual empleo, qué motivación tenés para seguir en él, qué ventajas te brinda la empresa que quizá no encontrarás en ninguna otra. Enfocate en los motivos para saber que estás haciendo lo correcto y que siguiendo el buen camino obtendrás recompensas más adelante. Realizá actividades que te apasionen: Practicar algún deporte, salir con amigos, leer un libro, caminar, hacer una escapada de fin de semana o andar en bicicleta, son algunas actividades que podemos encarar para disminuir el estrés de la semana laboral, además de favorecer la vida personal dedicando tiempo a cosas que no tienen que ver con el trabajo. Recuperá la comunicación: Hablá cordial y francamente con tus compañeros y jefes para tener un mejor ambiente laboral, como asimismo revisar junto a ellos tu carga de trabajo para que puedan apoyarte en cualquier momento en que debas delegar acciones puntuales.

Fijá horarios claros, y cumplilos: Gestioná tu tiempo con horarios de llegada y salida del trabajo, descanso, alimentación, ejercicio o actividades recreativas. Habrá ocasiones extraordinarias en que el trabajo te impida cumplir con esta agenda, pero procurá evitar que te absorba por completo.

Aprendé a decir “NO”: Cada actividad que aceptamos hace que la lista de compromisos a realizar se extienda; si no podés llevar a cabo una tarea es mejor comenzar a decir “no”. Si tu jornada laboral te permite realizar más actividades, aceptá entonces las tareas, sin poner en segundo plano los trabajos principales de tu labor.

Renová objetivos: En ocasiones la vida misma nos hace establecer nuevos objetivos sin darnos cuenta, en otras nos aleja de ellos. Pensá si tus objetivos actuales son los mismos que cuando ingresaste a la empresa o cambiaste de puesto, o si aún son los mismos de cuando empezaste a trabajar de manera profesional. ¿Tu actual empleo te está llevando a esos objetivos? Quizá necesites nueva inspiración solicitando un nuevo puesto o, tal vez, es momento de iniciar un nuevo proyecto o búsqueda de trabajo que te haga sentir que te realizaste profesionalmente.

TIP DIA: ¿Qué trabajos tienen mayor riesgo de producir burnout? «Las profesiones más expuestas son aquellas que implican una interacción social constante y que requieren una actitud de cuidado hacia el prójimo. También aquellas que conllevan un acercamiento con riesgos inminentes, o peligro de muerte: enfermeros, médicos, anestesiólogos, maestros, administrativos de servicios, responsables de atención al cliente y pilotos», enumera a La Nación la Lic. Adriana Martínez, psicoanalista y coordinadora asistencial de Fundación Buenos Aires.