DIA Saludable

CELIAQUÍA Y EMBARAZO:

LO QUE HAY QUE SABER

Una dieta sin gluten es la única forma de tratar la enfermedad celíaca, y eso no cambia cuando estás embarazada. En esta nota te explicamos qué hay que saber y qué tener en cuenta para llevar adelante un embarazo sin riesgos para la mamá y el bebé.

De entrada, una noción importante: en general, una vez que se le diagnostica la enfermedad celíaca a una paciente y esta sigue estrictamente una dieta libre de gluten, no hay ninguna razón por la cual no pueda concebir. Sin embargo y si este es tu caso, es importante que discutas tus planes de embarazo con tu médico a fin de analizar la adecuación de su dieta antes y después de quedar embarazada, como así también realizar un control del desarrollo de este proceso. Todo esto es importante porque un embarazo con enfermedad celíaca, si no cuenta con el debido control, está relacionado con abortos espontáneos, parto prematuro y bajo peso del bebé al nacer. Pero si se evita el gluten, estos riesgos desaparecen casi por completo. Lo mejor es asegurarte de que tu enfermedad celíaca esté controlada antes de intentar quedar embarazada. Esto no siempre es posible, pero estar preparada e informada es la mejor manera de tener un bebé saludable.

¿Cómo afecta la celiaquía al embarazo? Por un lado, dificulta que tu cuerpo absorba suficientes vitaminas y minerales. Y, a su vez, tu bebé tampoco tendrá suficiente. Por el otro, volvemos al control: un estudio encontró que el 85% de las mujeres con enfermedad celíaca que tuvieron un aborto espontáneo lo sufrieron antes de haber sido diagnosticadas. Una vez que comenzaron la dieta sin gluten, tuvieron las mismas posibilidades de seguir adelante con el embarazo que las mujeres sin la enfermedad.

¿Qué debés comer? Siempre con la guía de tu médico, es recomendable que tomes suplementos antes de quedar embarazada, ya que las dietas sin gluten pueden ser bajas en estos nutrientes: hierro, fibra, vitamina D y magnesio, y sobre todo zinc, selenio y ácido fólico, muy importantes durante el embarazo. A continuación te ofrecemos una lista de los nutrientes más importantes durante el embarazo que se encuentran en alimentos aptos para una dieta libre de gluten: además de fruta, carne y verduras, recordá que en DIA también te ofrecemos una familia de más de 75 productos libres de gluten de excelente calidad y al mejor precio, que no contienen TACC ni derivados. Conocé los productos marca DIA SIN TACC haciendo clic acá: https://www.supermercadosdia.com.ar/productos-sin-tacc/

Hierro. Espinacas, batatas, arvejas, brócoli, vegetales de hojas verdes, carne de vaca y de cordero son excelentes fuentes de hierro; de hecho, las carnes tienen de 2 a 3 veces más hierro que las frutas y las verduras.

Ácido fólico. Protege el cerebro del bebé. Podés obtenerlo a través de legumbres (lentejas, porotos, garbanzos), verduras de hoja verde, maníes, cítricos y brócoli.

Calcio, vitamina D y magnesio. Muy necesarios para tus huesos. La intolerancia a la lactosa y la enfermedad celíaca suelen ir de la mano, motivo por el cual puede que necesites encontrar fuentes de calcio no lácteas, como bebidas fortificadas con calcio, pescado enlatado, huevos y verduras de hoja verde. Otra vez, consultá previamente a tu médico.

Ácidos grasos Omega-3. El salmón, el atún y las sardinas son excelentes fuentes de ácidos grasos omega-3.

TIP DIA: ¿Es posible que tu bebé tenga enfermedad celíaca? La pediatra Silvia Robledo, que también es paciente celíaca, explica en declaraciones a Para Ti que si alguno de los padres es celíaco, “Se analiza al niño si comienza con síntomas y signos de enfermedad. De lo contrario, se retrasa la administración de gluten hasta los 8 meses y se va evaluando si es necesario estudiarlo tempranamente. En ese caso, se hace un análisis de sangre para detectarla”. Ante la pregunta de si la enfermedad es hereditaria o puede suceder que ninguno de los padres sea celíaco y su hijo sí, la profesional expresa que esta “No es una enfermedad hereditaria, aunque si uno de los padres es celíaco, puede haber un aumento en la incidencia. De hecho, hay padres celíacos con hijos no celíacos y viceversa, hijos que lo son de padres que no”.