ADOPTAR UN

GATO CALLEJERO

¿Querés adoptar a un gato callejero? Ese es un acto noble, porque le darás una nueva oportunidad a un animalito sin hogar. Si querés saber cómo hacerlo y qué tener en cuenta, te mostramos algunos consejos a continuación.

 

Lo primero: llevalo al veterinario. Si ya decidiste adoptar un gato de la calle, lo primero que debés hacer es llevarlo al veterinario para que le aplique las vacunas necesarias y le haga un examen de salud general: enfermedades, heridas, parásitos. Un gato de la calle puede haber estado expuesto a todo tipo de peligros: antes de llevarlo a casa, tenés que saber si tiene algún problema y ponerle solución.

 

¿Qué tenés que tener en tu casa para recibirlo? Una vez admitido en casa, tenés que tener lista una serie de ítems, a saber:

 

  • Comida: La comida es una excelente herramienta para ganarte su confianza. Elegí una adecuada a su edad, peso y circunstancias personales. En caso de que necesite algún alimento especial, tu veterinario te lo hará saber. Además, no olvides dejar agua fresca a su disposición.
  • Caja sanitaria: Será el lugar donde el gato haga sus necesidades, en un lecho de piedritas. Buscá un recipiente de plástico (es más fácil de limpiar), con o sin techo –en cualquier veterinaria vas a encontrar distintos modelos- y ubicala bien lejos de la comida, ¡el gato no tolerará tenerla cerca! Asimismo, recordá cambiar las piedritas regularmente: los gatos son animales muy limpios y si la caja está sucia, pueden elegir otro lugar.
  • Cama: Al igual que la comida, conviene ponerla lejos de la caja… pero algo más cerca de la comida.
  • Rascador: Los gatos necesitan rascar para liberar tensiones y desgastar sus uñas. Si no querés que destroce los muebles de tu casa, conseguile un rascador de cartón o de soga.

 

 

La adaptación al nuevo hogar. Adoptar un gato callejero es una experiencia muy gratificante, poco a poco se irá adaptando a su nueva vida contigo y será muy feliz en casa. ¡Sólo hace falta cariño y paciencia! Para que su adaptación sea más sencilla, tené en cuenta estas sugerencias.

 

  • Presentale la casa. Dejá que tu gato explore el área de forma independiente, porque los felinos sienten mucha curiosidad por todo.
  • Permitile tener cierto contacto con el mundo exterior. Esto puede hacerle el proceso más llevadero. Si tenés un jardín, dejá que salga a explorar y oler las plantas. Si no lo tenés, un patio o un balcón pueden obrar el mismo efecto. Puedes ubicar su cama o arenero cerca de alguna ventana para que vea el exterior, o dejar que se suba de alguna manera.
  • Dale tiempo para que te tome confianza. Este proceso puede ser lento: hay que socializarlo poco a poco y sin agobiar. ¡No te extrañes si los primeros días se mete en la habitación con sus cosas y no pasa tiempo con vos! Podés acercarte a él varias veces al día para que se vaya acostumbrando a tu olor y presencia. Según lo vaya tolerando, podrás intentar tocarlo, acariciarlo y jugar: la clave está en que no se sienta forzado.
  • Si ya tenés otras mascotas, presentales al nuevo gato con cuidado. No olvides que estás mediando en la relación de tus mascotas, por lo que debés dedicar suficiente tiempo para ayudar a tu nuevo amigo a aclimatarse, a fin de evitar peleas y conflictos. De entrada, procurá evitar los encuentros cara a cara. Muchos veterinarios recomiendan acariciar a cada gato con una toalla o una media para recoger su olor, y luego acariciar a otro gato con la misma toalla o media para que comiencen a identificar el olor del otro animal como parte de su familia u hogar. Si todo va bien, entonces puedes dejar que jueguen para ayudarlos a acostumbrarse el uno al otro en un corto lapso.
  • Dale entretenimiento que pueda imitar a su vida en la calle: Por ejemplo, juguetes que pueda “cazar” (pelotitas, ovillos de lana, ratoncitos de juguete, etc.), un tronco de árbol al que pueda treparse (y usar de rascador también) si tenés espacio, plantas… Aun así, es probable que el gato se escape si no tomamos precauciones: dejá siempre las ventanas y la puerta de casa cerradas, especialmente si no puedes vigilar al gato. Si aún así tiene muchas ansias por salir a la calle, podés pasearlo cada día con un arnés y correa. Y ante cualquier duda, ¡consultá siempre con tu veterinario!

TIP DIA: A la hora de darle lo mejor a tu gatito (o perrito) recién llegado a casa, recordá que en DIA tenemos nuestra propia línea de granulado sanitario y alimentos balanceados, ¡ambos de excelente calidad y al mejor de los precios!