9 ALIMENTOS QUE AYUDAN

A ALIVIAR DOLORES

El dolor crónico afecta a millones de adultos en todo el mundo. Y aunque algunos medicamentos reducen el sufrimiento, pueden ser adictivos y producir efectos secundarios. Peor aún, a menudo no logran eliminar la verdadera causa del dolor. Pero hay una alternativa: ciertos alimentos alivian los dolores combatiendo la inflamación, bloqueando las señales de dolor e incluso curando enfermedades… y lo mejor: ¡podés encontrarlos en cualquier supermercado DIA! Conocé diez de ellos a continuación.

YOGUR. El objetivo: síndrome de intestino irritable. La dosis: 250 ml diarios

Para quienes padecen síndrome de intestino irritable, el dolor de estómago es una realidad. Pero la ayuda puede venir en forma de un bichito: en realidad, miles de millones. Según recientes investigaciones, varias cepas bacterianas presentes en el yogur (especialmente B. Infantis, B. Lactis y L. Acidophilus) reducen el dolor, la inflamación y la hinchazón. Pero atención: no todos los yogures contienen probióticos, por lo que hay que buscar productos con «cultivos vivos y activos».

 

ARÁNDANOS. El objetivo: dolores e inflamaciones en general. La dosis: 100/200 g diarios.

Estas pequeñas perlitas de sabor tienen muchos fitonutrientes que pueden combatir la inflamación y disminuir el dolor. Si no fuera la temporada, los arándanos congelados pueden tener los mismos o incluso más nutrientes que los frescos. Otras frutas con antioxidantes y polifenoles, como las frutillas y las naranjas, pueden tener un efecto calmante similar.

 

JENGIBRE. El objetivo: migrañas, artritis, dolores musculares. La dosis: ¼ cucharadita diaria

Esta raíz picante es un calmante estomacal tradicional, que alivia mareos y náuseas. Pero hay otras buenas razones para adoptarla: esta suerte de aspirina y antiinflamatorio natural también puede ofrecer alivio para migrañas, artritis y dolores musculares y menstruales. ¿Cómo consumirlo? Puede añadirse, rallado, para condimentar ensaladas, jugos, guisos, verduras salteadas, etc. Otra forma es hacer una infusión colocando rodajas de jengibre pelado en agua hirviendo y dejando reposar 15 minutos. Para una limonada de jengibre, combiná jengibre rallado con jugo de limón, miel y agua con hielo.

 

CAFÉ. El objetivo: dolores de cabeza. La dosis: dos tazas de 120 ml

El café no es sólo un despertador matutino: es buena medicina. La cafeína ayuda a reducir el dolor al estrechar los vasos sanguíneos dilatados que se desarrollan en los dolores de cabeza, y ofrece un beneficio doble al reducir los compuestos que promueven el dolor y amplificar el efecto de otros analgésicos también. Pero cuidado: demasiada cafeína puede tener el efecto contrario. El café funciona como un analgésico si se consume moderadamente.

 

SARDINAS. El objetivo: dolores de espalda, cuello y articulaciones. La dosis: 2/3 porciones de 100 g por semana

En una espalda sana, los vasos sanguíneos en el borde de los discos de la columna transportan nutrientes vitales: si el flujo de sangre disminuye, los discos pierden su fuente de oxígeno y otros nutrientes, y comienzan a degenerar. Para evitarlo, comer pescado con bajo contenido de mercurio y alto contenido de ácidos grasos omega-3 puede ayudar a aliviar el dolor.

 

CEREZAS. El objetivo: artritis, dolor muscular. La dosis: 200/250 g diarios

Los compuestos en las cerezas llamadas antocianinos (los mismos fitonutrientes que les dan su rico tono rubí) son poderosos antioxidantes que funcionan de dos maneras para aliviar el dolor: bloquean la inflamación e inhiben las enzimas del dolor, como lo hace la aspirina y otros antiinflamatorios Un estudio en el Journal of Nutrition de EE.UU. mostró que las personas que comían cerezas en el desayuno redujeron sus inflamaciones en un 25%.

 

ACEITE DE OLIVA VIRGEN. El objetivo: dolores en huesos y articulaciones. La dosis: 2/4 cucharadas diarias.

¿Sentís como un hormigueo picante en la parte posterior de tu garganta al probar este aceite? Es un compuesto llamado oleocantal, y funciona tal como el ibuprofeno. El aceite de oliva virgen extra también tiene lubricina, elemento que mantiene ágiles las articulaciones y protege el cartílago de roturas, por lo cual ayuda a personas con osteoartritis. Atención: al cocinar con aceite de oliva hay que hacerlo a temperaturas bajas (menos de 200º) para no alterar ni perder ninguno de sus muchos beneficios.

 

CALDO DE GALLINA. El objetivo: resfríos, dolor de garganta. Dosis: 1/ 2 tazas diarias.

No solo reconforta en los estados catarrales, sino que alivia los síntomas. Según expertos de la Clínica Mayo de EE.UU., los líquidos calientes como el caldo reducen la inflamación y el dolor de garganta. A este efecto hay que añadir el de los antioxidantes de las cebollas, zanahorias, nabos o apio que se le añaden.

 

ANANÁ. El objetivo: sinusitis, dolores articulares, inflamaciones. Dosis: 200/250 g. diarios.

Su acción anti-dolor se debe a la bromelina, una enzima que facilita la digestión de las proteínas e inhibe las prostaglandinas, que son las causantes de la inflamación. Está más que probada su acción para combatir la sinusitis (reduce la inflamación y el dolor de senos nasales), como asimismo el dolor en el síndrome del túnel carpiano.

TIP DIA:

Cuando sentimos malestar estomacal síntomas como la hinchazón, las náuseas, los mareos o la gastroenteritis debilitan nuestro organismo y cambian la percepción del gusto. Esta reacción automática del cuerpo indica que necesitamos una dieta blanda para recuperarnos. ¿Pero qué significa “dieta blanda”? El dietista-nutricionista Fidel Salazar Cueto explica en una nota en el diario Clarín que no debemos confundir dieta “blanda” con “astringente”. El peligro de las dietas BRAT (siglas de bananas, arroz, manzana y tostadas, en inglés), creadas para combatir estos dolores pero sin los nutrientes suficientes para una nutrición equilibrada, está en seguirlas de forma prolongada. Basta con hidratarse continuamente, tomar porciones ligeras muy repartidas e ir reincorporando los alimentos habituales a nuestra dieta de modo progresivo: aunque una buena alimentación no es una medicina, alivia los síntomas yevita que una mala alimentación derive en alguna patología, como las úlceras.