7 TIPS PARA

NO ENFERMARSE

La transición del invierno a la primavera es agradable. Pero para mucha gente trae consigo un lado negativo, que son los cambios abruptos de la temperatura y el clima: resfríos, gripes, bronquitis y afines están a la orden del día. A continuación, te contamos por qué nos enfermamos más en los cambios de estación y lo más importante: ¡cómo prevenirlo!

Ante todo, la pregunta del millón: ¿es realmente cierto que el cambio estacional puede costarnos días de enfermedad? Sí, pero esto está impulsado más por el comportamiento de la gente en primavera que por una auténtica razón biológica: a medida que el clima se hace más cálido y agradable, la gente empieza a salir y socializar más que en el invierno: cuando un grupo de personas se reúne y están físicamente cerca, ahí se produce el contagio de gérmenes que luego provocan enfermedades. El otro factor potencialmente perjudicial en primavera es el cambio constante y extremo de temperatura: un día soleado y húmedo de 25 grados es seguido de otro frío, con viento, lluvia y la mitad de esa temperatura, y así. Es posible entonces que algunos de estos cambios nos sorprendan con ropa poco apropiada como para protegernos de las inclemencias y virajes del tiempo; salir al frío cuando se está usando ropa más apropiada para un día cálido puede alterar el sistema inmunológico, haciéndonos más susceptibles a enfermarnos. Por fortuna, hay formas bastante eficaces de prevenir las enfermedades: a continuación te mostramos algunas.

Vestite “en capas”. Procurá usar prendas que se puedan quitar si hace calor a la mañana y ponértelas de nuevo si te toca salir cuando cae el sol y el aire está frío. Además, recordá guardar un gorro de invierno o una bufanda en el trabajo o en el coche para casos de cambios abruptos de temperatura. Aunque alguna tarde estés sudando al aire libre, tené en cuenta que todavía no es verano y que pantalones y mangas largas siguen siendo una opción inteligente para los atardeceres primaverales.

No descuides la buena nutrición. A la hora de comer, procurá incorporar a tu dieta alimentos ricos en vitamina C: naranjas, pomelos, ajíes rojos, jengibre, limón, brócoli, ajo, tomate, coliflor, etc. Y agregá alimentos ricos en zinc para combatir infecciones: hígado, pollo, copos de avena, queso, almendras, etc. ¡Todo esto y mucho más lo podés encontrar en cualquier tienda DIA!

Moderate en el gimnasio. Ejercitarse regularmente contribuye a estimular tu sistema inmunológico, pero en los cambios de estación hay que bajar un cambio, justamente: actividades como correr o levantar pesas suman mucho estrés al organismo y por ende, baja las defensas. Recordá que tu cuerpo intenta acomodarse a la nueva situación y no conviene forzarlo: ejercitate, sí, pero sin llegar a extremos.

TIP DIA: El Dr. Juan Carlos Chuluyan, médico infectólogo de la Clínica San Camilo, explicó al diario Clarín que es importante tener en cuenta que los virus respiratorios como adenovirus, rinovirus y parainfluenza no solo circulan todo el año sino que son muy contagiosos y se transmiten por contacto directo con secreciones, partículas suspendidas en el aire (tos y estornudos) y objetos contaminados, como juguetes. Por ende, hay que ser cuidadosos con la limpieza y no olvidarse de ventilar adecuadamente habitaciones, lugares de trabajo, guarderías, etc.