7 FORMAS DE EJERCITARTE

EN FAMILIA

El ejercicio físico durante la infancia es esencial para que nuestros hijos crezcan fuertes y sanos, mejoren su motricidad y trabajen el equilibrio, la flexibilidad y los reflejos. ¿Cómo ayudarlos a hacer actividad física cuando a nosotros mismos nos cuesta ir al gimnasio? Repensando el concepto del ejercicio; aquí te traemos ideas creativas para que cada día resulte una ocasión para ponerse en forma y divertirse juntos.

1. Hacé una excursión en bici con toda la familia. Además de divertido y saludable, es ideal para compartir experiencias mientras se hace deporte.

2. Ideá un circuito de obstáculos. El clásico circuito puede reinventarse en familia con objetos del hogar como sillas, mesas o toda clase de objetos que hagan las veces de obstáculo. Este juego necesita un espacio amplio para llevarse a cabo con seguridad, ya que está compuesto por varias pruebas como saltar, rodar, agacharse o arrastrarse. Solo hay que adaptar los retos a la edad de los más pequeños y animarles a que se unan.

3. Programá un paseo diario. Ya fuere en una plaza o caminando por el barrio, incluir un paseo diario en la rutina familiar es muy beneficioso. Si tus hijos son pequeños y están dando sus primeros pasos, hacelos alternar caminando un poco y otro poco en el cochecito. Si son más grandes, alejá el aburrimiento dándole al paseo un toque deportivo: por ejemplo, en una calle busquen un auto de cierto color, en otra busquen algún negocio, etc.

4. Armá tu propia disco. Un truco infalible para divertirse y ejercitarse es organizar una noche de discoteca con tus hijos y sus amiguitos. Mové los muebles a un lado, retirá los objetos frágiles, tené a mano abundantes canciones de música baliable y hacé que los niños se turnen para encender y apagar una linterna como si fuera la luz intermitente de una disco. Si alguno de los niños es mayor y sabe usar el equipo de sonido, dale la tarea de DJ. ¡También podés dar premios al estilo más movedizo y divertido!

5. Hacé de las tareas domésticas un juego. El quehacer hogareño puede ser un buen ejercicio; por ejemplo, hacé de cuenta que los monstruos de polvo están invadiendo la tierra y que depende del Capitán o Capitana (aquí el nombre de tu hijo o hija o ambos) salvar el día al capturarlos con su escoba. O deciles que son bomberos y que deben rescatar a los juguetes del piso -que es de lava ardiente- y guardarlos en su lugar. Para doblar la ropa limpia, recurrí a adivinanzas: los chicos tendrán que descubrir a quién pertenece cada prenda y luego ayudarte a doblarlas. ¡Dejá que tu imaginación tome el poder!

6. Improvisá entrenamientos en otras actividades. Hacé que tu niño pequeño camine en lugar de ir en el carrito en el supermercado, y que suba las escaleras siempre que sea posible. Si llevás a tus hijos a la escuela en auto (y estás con tiempo), estacioná unas cuadras antes y hagan a pie el resto del camino: todo suma.

7. Prepará una tarde deportiva semanal. Dedicá un día de la semana para que todos se levanten y se muevan. Por ejemplo, con cartulina y un marcador armá un mazo de cartas con ejercicios aptos para toda la familia: caminar como un oso, saltar como un mono, correr como un ñandú y todo lo que se te ocurra. Cada miembro de la familia elige una tarjeta y realiza el ejercicio que aparece en la imagen hasta terminar el mazo. Y si todos se divirtieron y tienen ganas, ¡vuelvan a empezar!

TIP DIA: En un artículo del diario ABC, se destaca que La Asociación Española de Pediatría (AEP) asegura que para que los niños y jóvenes obtengan el máximo beneficio en términos de salud, deben hacer, como mínimo, 60 minutos de actividad física intensa al día y, preferiblemente, en familia. De esta forma, los pediatras resaltan que es necesario “prescribir” la práctica de ejercicio regular, ya que “mejora la calidad de vida y previene la aparición de enfermedades en niños y adolescentes”.